Carta abierta al Presidente de Colombia Jose Manuel Santos

Señor presidente José Manuel Santos

Si dijera que siento indignación, ira o desprecio por el gobierno que usted dirige cuando escribo estas líneas, le mentiría, es solo el dolor por su pueblo y el mío lo que me conduce a lanzar este grito desesperado. Esta semana he visto a través de la televisión cubana caminar orondos y orgullosos a los narcoguerrilleros que su gobierno ha combatido con esmerada abnegación y profundo coraje. Transitaban por el Palacio de las Convenciones, una de las más lustrosas instalaciones utilizadas por el gobierno cubano para eventos políticos. Asistían a una reunión en busca de un aparente equilibrio de la justicia y de la paz para su nación. No estoy en contra de ninguna gestión para detener la violencia en cualquier parte de la tierra, pero me fue contradictorio que un país como Colombia que se ha sabido enfrentar a uno de los flagelos más terribles que afronta la humanidad, acepte estas conversaciones donde las narcoguerrillas buscan un espacio político dentro del gobierno, precisamente en el país que no da espacio político a ningún partido que no sea el comunista, único autorizado por el poder y para ejercer el poder por encima de toda razón democrática o de justicia. Cuba no es un país neutral, mucho menos promueve el uso incondicional de derechos y libertades sin la premisa de la servidumbre. El ostracismo es práctica gubernamental, y la opresión al pueblo, el resultado de la asistencia social, y las “gratuidades” médica y educacionales. Es ofensivo a la dignidad de cualquier nación el uso de un territorio ajeno sumido en la opresión de un gobierno autocrático, para realizar este tipo de conversaciones. Aunque ese estado se preste voluntariamente para tal gestión, que en última instancia está presionada por la derrota inminente del grupo inconstitucional que ejerce la violencia indolente a los intereses sociales y progresistas de la nación. Apelo a su dignidad y honor señor presidente, muchas objeciones podría hacer al respecto pero la voz de los humildes es solo un inaudible susurro de paloma ante los poderosos rugidos del león cebado del poder. Yo personalmente no creo que se pueda dialogar sobre ética en un burdel en plena actividad de trabajo. Eso convierte la virtuosa razón de la ética en una depravada y perversa negociación.

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2 respuestas a Carta abierta al Presidente de Colombia Jose Manuel Santos

  1. Ese reconocimiento que a través de hechos como éstos le dan otros países a la tiranía castrista es siempre un baldón para esos pueblos.

  2. juankmu dijo:

    Estoy de acuerdo con lo que escribes, pero el presidente de Colombia se llama Juan Manuel Santos, no José Manuel Santos.

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