Peregrinación al santuario, santidad o satanismo

Una adolescente avanza de rodillas hacia el santuario, no debe estar mas allá de los 18 años, ha perdido la piel y la sangre va dejando una huella donde se apoya, el esfuerzo es sobrehumano, el dolor insoportable, de sus ojos caen lagrimas y se mezclan con la sangre, delante otras personas le hacen camino y van barriendo la calle, para quitar las piedrecitas y evitar que se le entierren en la carne, pero es casi inútil, siempre quedan partículas que laceran y magullan bajo el peso del cuerpo apoyado sobre la rotula, dolor, llanto, sufrimiento de ella y de otros cuando le miran.

Desde hace dos días lo veo avanzar, por la sucia y polvorienta calle, arrastrando una piedra atada a su cuerpo por una cadena, y según se comenta ha recorrido ya mas de 18 km: son proezas, un dolor para prender quitar otro dolor, sin poder determinar cual de los dos es mas horrible, cuanto pedazos de piel y espíritu dejara en el trayecto antes de llegar a la imagen. Dios no quiere esto de sus hijos, es suficiente ya con la carga del pecado. Mat 7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

Así he visto muchas veces estas peregrinaciones, cientos de almas avanzando solos, en parejas o en grupos, todos conformando una caravana de fanatismo mas que de fe, cuerpos arrastrándose como serpientes o recorriendo de rodillas distancias insoportables, otros marchando descalzos, exhaustos, hambrientos, desfallecidos, con la piel rota, dolor y sufrimiento se van mezclando entre lagrimas y sangre para caer en las indolentes aceras o en la polvorienta calle. El que pidió y prospero viene alegre, a cumplir su promesa, el otro dolido, y el que esta sufriendo promete con la esperanza del alivio. Los conozco que el santo los ha prosperado robando, o estafando, mintiendo y engañando, con la indignidad de un Lázaro diabólico que nunca existió, traen una ofrenda manchada de corrupción, pero el Santo lo acepta todo, de unos y de otros. ¡No hay Dios sino yo!

¡No hay Roca, no conozco ninguna!”

Isa 44:9-20-[6] Los que modelan imágenes de talla, todos ellos son nada, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos, para su confusión, son testigos de que los ídolos no ven ni entienden.[7] ¿Quién fabrica un dios o quién funde una imagen que para nada es de provecho? Todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son seres humanos. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán y serán a una avergonzados. El herrero toma la tenaza, trabaja en las brasas, le da forma con los martillos y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya. El carpintero tiende la regla, lo diseña con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de un hermoso hombre, para tenerlo en casa. Corta cedros, toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta un pino, para que crezca con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, toma de ellos para calentarse; enciende también el horno y cuece panes; hace además un dios y lo adora; fabrica un ídolo y se arrodilla delante de él. Una parte del leño la quema en el fuego; con ella prepara un asado de carne, lo come y se sacia. Después se calienta y dice: “¡Ah, me he calentado con este fuego!” Del sobrante hace un dios (un ídolo suyo), se postra delante de él, lo adora y le ruega diciendo: “¡Líbrame, porque tú eres mi dios!”[8] No saben ni entienden, porque cerrados están sus ojos para no ver y su corazón para no entender. No reflexiona para sí, no tiene conocimiento ni entendimiento para decir: “Parte de esto quemé en el fuego, sobre sus brasas cocí pan, asé carne y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol? De ceniza se alimenta; su corazón engañado lo desvía, para que no libre su alma ni diga: “¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha.

Rom 1:22-23 Pretendiendo ser sabios, se hicieron necios,[22] y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes de hombres corruptibles, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.[23 Exo 20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Exo 20:4-6 No te harás imagen, ni ninguna semejanza [de cosa] que [esté] arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo [soy] el SEÑOR tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, hasta la tercera y cuarta generación, de los que me aborrecen, y que hago misericordia en millares [de generaciones] a los que me aman, y guardan mis mandamientos.

Eze 11:18-21 Volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. Y les daré otro corazón y pondré en ellos un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne y les daré un corazón de carne,[4 para que anden en mis ordenanzas y guarden mis decretos y los cumplan, y sean mi pueblo y yo sea su Dios. Pero a aquellos cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y de sus abominaciones, yo traigo su camino sobre sus propias cabezas, dice Jehová, el Señor””

Peregrinación al San Lázaro o una caravana detrás de la virgen, gente cargada de indignidades que se arrodillan o arrastran, dando curso, aceptando y viviendo de vicios desechando las virtudes, sin el más mínimo arrepentimiento. Lo peor de todo es que, muchos conociendo a Dios y sus caminos, no caemos por tropiezo, nos tiramos sin la intención de levantarnos Mar 7:21-23 porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la calumnia, el orgullo y la insensatez.[15 Todas estas maldades salen de dentro y contaminan al hombre.

Gal 5:19-21 Manifiestas son las obras de la carne,[17] que son: adulterio,[18] fornicación, inmundicia, lujuria, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, divisiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas. En cuanto a esto, os advierto, como ya os he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.[19]

Deu 8:1-20 “Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, seáis multiplicados y entréis a poseer la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Te acordarás[1] de todo el camino por donde te ha traído Jehová, tu Dios, estos cuarenta años en el desierto, para afligirte,[2] para probarte,[3] para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Te afligió, te hizo pasar hambre y te sustentó con maná, comida que ni tú ni tus padres habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.[4] El vestido que llevabas puesto nunca envejeció, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años.[5] Reconoce asimismo en tu corazón, que, como castiga el hombre a su hijo, así Jehová, tu Dios, te castiga.[6 Guardarás, pues, los mandamientos de Jehová, tu Dios, andando en sus caminos y temiéndolo. Porque Jehová, tu Dios, te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, y donde no te faltará nada; tierra cuyas piedras son de hierro y de cuyos montes sacarás cobre.[7 Allí comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová, tu Dios, por la buena tierra que te habrá dado. “Cuídate de no olvidarte de Jehová, tu Dios, para cumplir los mandamientos, decretos y estatutos que yo te ordeno hoy;[8 no suceda que comas y te sacies, edifiques buenas casas y las habites, cuando tus vacas y tus ovejas aumenten, la plata y el oro se te multipliquen y todo lo que tengas se acreciente, se ensoberbezca tu corazón y te olvides de Jehová, tu Dios,[9] que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes venenosas[10] y de escorpiones; que en una tierra de sed y sin agua te sacó agua de la roca del pedernal;[11] que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien,[12] y digas en tu corazón: “Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza”; sino acuérdate de Jehová, tu Dios, porque él es quien te da el poder para adquirir las riquezas, a fin de confirmar el pacto que juró a tus padres, como lo hace hoy. “Pero si llegas a olvidarte de Jehová, tu Dios, y vas tras dioses ajenos, los sirves y ante ellos te inclinas, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que de cierto pereceréis. Como las naciones que Jehová destruirá delante de vosotros, así pereceréis, por cuanto no habréis atendido a la voz de Jehová, vuestro Dios.

Este es otro ya casi final del año pronosticado por el santerismo como prospero y fructífero para Cuba,¿ pero que ha prosperado en el cubano a excepción de algunos?. ¿Los frutos del espíritus o los de la carne?. Mirémonos cada uno por dentro antes de seguir lo santo o invocar a Dios. No es cumplir la ley y los mandamientos sino sentir la ley por fe, aunque incumplamos por la desgracia del pecado. Los mandamientos son leyes terrenales no celestiales. Deu 5:1-33 Llamó Moisés a todo Israel y les dijo:[1]

“Oye, Israel, los estatutos y decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para ponerlos por obra. “Jehová, nuestro Dios, hizo un pacto con nosotros en Horeb. No con nuestros padres hizo Jehová este pacto, sino con nosotros, todos los que estamos aquí hoy vivos. Cara a cara habló Jehová con vosotros en el monte, de en medio del fuego. Yo estaba entonces entre Jehová y vosotros para comunicaros la palabra de Jehová, porque vosotros tuvisteis temor del fuego y no subisteis al monte. Él dijo: ” “Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.[2] “No tendrás dioses ajenos delante de mí. “No harás para ti escultura ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.[3 No te inclinarás a ellas ni las servirás,[4] porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.[5] “No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano,[6] porque Jehová no considerará inocente al que tome su nombre en vano. “Guardarás el sábado para santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado.[7] Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna obra harás tú,[8] ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que tu siervo y tu sierva puedan descansar como tú. Acuérdate de que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová, tu Dios, te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que guardes el sábado.[9] “Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová, tu Dios, te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da.[10]

“No matarás.[11]

“No cometerás adulterio.[12]

“No hurtarás.[13]

“No dirás falso testimonio contra tu prójimo.[14]

“No codiciarás [15] la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo”.

“Estas palabras las pronunció Jehová con potente voz ante toda vuestra congregación, en el monte, de en medio del fuego, la nube y la oscuridad, y no añadió más. Luego las escribió en dos tablas de piedra, que me entregó a mí.

Cuando oísteis la voz de en medio de las tinieblas y visteis el monte que ardía en llamas, vinisteis a mí todos vosotros, príncipes de las tribus y ancianos,

y dijisteis: “Jehová, nuestro Dios, nos ha mostrado su gloria[16] y su grandeza, y hemos oído su voz, que sale de en medio del fuego. Hoy hemos visto que Jehová habla al hombre, y este aún vive.[17]

Ahora, pues, ¿por qué vamos a morir? –porque este gran fuego nos consumirá–; si seguimos oyendo la voz de Jehová, nuestro Dios, moriremos. Pues, ¿qué es el hombre para que oiga la voz del Dios viviente hablando de en medio del fuego, como nosotros la oímos, y aún viva?[18] Acércate tú, y oye todas las cosas que diga Jehová, nuestro Dios. Tú nos dirás todo lo que Jehová, nuestro Dios, te diga, y nosotros oiremos y obedeceremos”.[19] “Jehová oyó vuestras palabras cuando me hablabais, y me dijo: “He oído las palabras de este pueblo, lo que ellos te han dicho; bien está todo lo que han dicho. ¡Ojalá siempre tuvieran tal corazón, que me temieran y guardaran todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuera bien para siempre! Ve y diles: Volveos a vuestras tiendas. Y tú quédate aquí conmigo; yo te diré todos los mandamientos, estatutos y decretos que les enseñarás, a fin de que los pongan ahora por obra en la tierra que yo les doy en posesión”. Mirad, pues, que hagáis como Jehová, vuestro Dios, os ha mandado. No os apartéis a la derecha ni a la izquierda. Andad en todo el camino que Jehová, vuestro Dios, os ha mandado, para que viváis, os vaya bien y prolonguéis vuestros días en la tierra que habéis de poseer.

No tengo nada contra el catolicismo, es más, su ética educativa y social es profunda y humana, pero hay un catolicismo anticristiano ante las sagradas escrituras, o un cristianismo vuelto de espaldas a la cruz y a los pobres y perdidos de Cristo. Ese no lo apruebo.

Para mas instrucción Deuteronomio

Deu 11:16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se deje engañar[12] y os apartéis para servir a dioses ajenos e inclinaros delante de ellos;

Deu 11:26 “Mirad: Yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición:[18]

Deu 11:27 la bendición, si obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios, que yo os prescribo hoy,

Deu 11:28 y la maldición, si no obedecéis los mandamientos de Jehová, vuestro Dios y os apartáis del camino que yo os ordeno hoy, para ir tras dioses ajenos que no habéis conocido.[19]

No se olviden, por favor de mi cámara rota, agradezco cualquier ayuda que no sea monetaria, esa cámara que ya has repuesto por otra mejor, yo la necesito amigo, no es un problema personal

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