Uniformes contra la legalidad

El frio cañón de la metralleta en la frente me despertó. Abrí los ojos asustado. Tres hombres armados rodeaban mi cama….Uno de ellos me dijo que tenía que acompañarlos y que me vistiera. En la sala, un cuarto policía custodiaba a mi madre y mi hermana.

Este es el primer párrafo del libro Contra Toda Esperanza escrito por Armando Valladares, donde cuenta sus infernales años de encierro sufridos en las prisiones cubanas. Fue liberado hace ya más de tres décadas, no por voluntad del Estado, desde luego, sino por la presión internacional y las gestiones de quienes le quieren. ¿Qué ha cambiado, me pregunto?

Son cerca de las cinco de la tarde del día martes 24 de julio del año 2012. El Sol de verano hace arder la calle y los techos de las casas, así también la patria quema dentro del pecho del que la ama. En uno de los costados, a unos diez metros de la escalinata de la Cuarta Estación de la Gran Policía Revolucionaria de Infanta y Manglar, sentado al borde de un muro de cemento está el padre de Antonio Rodiles, uno de los rebeldes que bajó con Fidel Castro de la Sierra Maestra, cabizbajo y con la mirada perdida en lo inefable de cualquier tiempo, puede ser pasado, presente o tal vez futuro, serio el rostro y con el ceño fruncido, medita en silencio.

Sori Marín fue uno de los más estrechos colaboradores de Fidel Castro. Lucho junto a él en las montañas y formó parte de su Estado Mayor. Castro solía almorzar algunas veces en la casa de Sori, atraído por la excelente cocinera que era la madre de éste. Por eso la señora Marín , cuando supo que su hijo iba a ser fusilado fue a ver a Castro. La anciana se abrazó llorando al líder revolucionario, que le acariciaba la cabeza venerable.

-Fidel, te lo suplico….que no maten a mi hijo, hazlo por mi…

-Cálmese…. a Humberto no le pasara nada, se lo prometo.

La noche siguiente, por orden expresa de Castro, Humberto Sori Marín fue fusilado. Contra toda Esperanza: Armando Valladares 22 años de presidio político.

A su lado, de pie está su señora, madre del detenido, conversando con una señora de piel cobriza y rostro redondo como una luna. El anciano no parece haber perdido los bríos pero sus más de 70 años le atrapan en la red del desgaste natural, entre los dos está el licenciado Wilfredo Vallín, quien representa a la Asociación Jurídica Cubana, y el también abogado Veizant Boloy. Yoani y Lía se han sentado en el resto del muro, la poderosa arma contra las dictaduras que trae Yoani comienza las primeras y mortíferas descargas. La red electrónica asustada tiembla con las bombas parlantes. Uno tras otro van pasando los mensajes y las llamadas. Por dentro de los teléfonos móviles las ojivas nucleares circulan a la velocidad de la luz, con ellas la libertad y la justicia. Al rato llega “Willy sin censura”, con un cohete de más de mil megatones. Nos lo enseña ya incorporado a la guerra de la paz: en la cámara esta Rodiles hijo, rodeado de policías y agentes del gobierno vestidos de civil, atrapado entre ellos. Como uno de esos cervatillos que se ven en las escenas de la jungla salvaje rodeado por una manada de lobos que intenta descuartizarlo. La única diferencia es que él es un homo sapiens cubano y está rodeado de otros homo sapiens también cubanos. No se pierde mucho tiempo y el torpedo tierra – aire- mar –tierra con su poderosa ojiva es lanzado al espacio. Willy cuenta que el auto de Rodiles iba casi al final del cortejo fúnebre y fue interceptado por personas de civil y uniformados. Atrapado entre tantos brazos lo introdujeron por la fuerza en un auto policial. Unos minutos antes el premio Sajarov de derechos humanos Guillermo Fariñas (el Coco) y el escritor y periodista Julio Aliaga, también eran detenidos después de haber salido de la parroquia intentando desplazarse hacia el cementerio para dar cristiana sepultura al amigo y compatriota, premio Sajarov también y propuesto al premio Nobel de la Paz: Oswaldo Payá Sardiñas, fallecido el día anterior en un confuso accidente después de haber recibido con anterioridad amenazas de muerte. Todo fue muy confuso, gritos, empujones y golpes se mezclaron con los uniformes que arrastraban a los patriotas mientras el pueblo de abajo y de adentro contemplaba la dantesca escena lleno de cobardía e impotencia.

El sol ha declinado pero sigue fuerte como si estuviese rabioso y quisiera descargar su furor sobre este pedazo de tierra envuelta en la miseria y la corrupción. Pronto se hará de noche y quizás cuando la avenida este menos concurrida y los ancestrales autos se conviertan en fantasmas, saldrán las panteras de la sección 21 y devoren al padre de Rodiles, a la madre y al resto de lo que va quedando de la dignidad de esta nación. De algún lugar de esta selva de basurales aparece Reinaldo Escobar, el Indio del Curare en los labios para la dictadura, que se lo inocula con la decencia de un cacique guerrero. En sus manos abiertas tanto para el saludo del amigo como del enemigo trae unos pomos de agua y refresco. Se pone al tanto de la situación con Vallín . Qué han dicho, le pregunta el indio. El oficial de la policía dice que estará detenido un tiempo más en conversación con él. Le alegué que si no existe orden de detención, ni motivos, ni ha cometido delito alguno, la detención es ilegal y están violando las leyes vigentes. El uniformado con la estrella blanca en la solapa del uniforme verde olivo solo me contesto que se trata de CR o contrarrevolución (supuesto delito fabricado por el poder donde el ejercicio del derecho, la libertad y la justicia son prácticas criminales y por lo tanto punibles fuera de las leyes) y eso lo maneja la Seguridad del Estado, que debíamos de esperar, después un oficial de la Seguridad me asegura que será liberado mas tarde.

Tampoco era ajeno a que estaba señalado como un anticomunista, me negué a poner en mi mesa de trabajo uno de esos carteles con el lema “si Fidel es comunista que me pongan en la lista´´, pensaron que no iba a protestar ya que eso era rechazar a Castro. Libro Contra toda Esperanza Armando Valladares.

Yo no soy ni seré comunista (Agustín Valentín López Canino)

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2 respuestas a Uniformes contra la legalidad

  1. guille dijo:

    Yo sí fui comunista. Mi padre, que me introdujo en ese mundo también lo fue (teóricamente hablando). Al comenzar a leer a Lenin, luego a Marx por aquellos años 68-70´s más o menos con 15 años, me entusiasmaron sus ideas y abracé ese ideal sin haber conocido el capitalismo, sin saber nada de democracia ni de derechos humanos. Me parecieron justas las demandas por un horario de 8 horas y el derecho a los sindicatos, entre otras demandas. La fama y la certeza de sus predicciones (de Lenin) hicieron que muchos dirigentes lo endiosaran al punto de que su palabra se convirtió en ley para todos nosotros (los comunistas). La Historia sobre la Guerra Española, los voluntarios, luego la historia sobre la 2da Guerra Mundial, etc donde los comunistas jugaron un papel importante en la derrota del nazismo y fasismo hizo que mi lealtad al comunismo se afianzara.
    Luego, poco a poco comencé a dudar de la veracidad de aquella ideología y del sistema socialista y comunista. Comencé a preguntarme estando en Europa : ¿por qué la gente huye hacia occidente?¿por qué la represión?Luego en Cuba a mediados de la década de los 70´s: ¿Por qué la gente se quiere ir de Cuba?¿por qué la represión? ¿Por qué el socialismo reprime a los que tenemos el pelo largo?¿por qué no podemos producir jeans, chiclet´s y cinturones anchos, mocasines o cigarrillos de calidad?¿Por qué en el capitalismo hay de todo en las tiendas y aquí no?¿Por qué la gente en el capitalismo viaja a donde le da la gana y en Cuba no?¿Por qué no puedo tener una moto o un carro y si quiero algo debo destacarme como revolucionario y pasar años de años demostrando mi fidelidad al gobierno?¿Por qué si alguien discrepa con lo estipulado por el régimen es automáticamente convertido en nada?¿Por qué en el capitalismo se puede publicar de todo y los artistas crean obras de todo tipo libremente y sin censura?…y miles de preguntas más…Fue entonces que empecé a dejar de ser comunista y a separarme de la revolución cubana y de todo lo que fuera socialismo y comunismo.
    Por eso es que puedo entender por qué la Revolución tuvo tanto apoyo y aún hoy hay movimientos, gobiernos y personalidades que apoyan a Cuba y a otros gobierno con sistemas populistas que coquetean con el socialismo.Y es porque el comunismo y el socialismo plantean teorías atractivas y esperanzadoras para los pobres de la tierra. Luego están los pequeño burgueses y alguno que otro burgués que desde su comodidad quieren que los pobres prosperen, etc, etc ,etc…Pero la teoría y esas utópicas ideas son una cosa y la práctica es otra.
    A esto hay que añadir el fracaso del capitalismo para funcionar sin la politiquería,la corrupción y el desinterés por los problemas sociales. Por eso es que surgen los Chávez, los Correas y los Lulas, etc… porque los pueblos se cansan de que los ricos sean cada vez más ricos mientras los pobres más pobres.
    Hoy que vivo en un país capitalista del tercer mundo puedo ver el panorama aún más claro como si fuera en un cuadro enorme (bueno, eso creo) y me doy cuenta de que quizás la social-democracia que hay en los países escandinavos y otros países de Europa sería la mejor opción como sistema político y social. Pero pasarán muchos años para que nuestros pueblos alcancen ese desarrollo social y logren vivir en cierta armonía como Suiza, Holanda, Dinamarca, Noruega, etc.Es un sueño difícil de alcanzar mas no imposible.

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