Uniformes contra la legalidad XI

El mastodonte de la policía política sin dejar de manipular el móvil conversa ahora con otros de su misma calaña y luego atraviesa la calle y se coloca a en un costado de donde estamos, debe tener la intención de infundir temor en el presentimiento de un violento y rápido arresto, esta actitud lo convirtió en un payaso y solo logro burlonas risas que espantaron los augurios, unos minutos después regresó cerca de los otros y colocó el bolso en la moto, por un momento trate de adivinar el espacio dentro de la alforja ocupado por la pistola reglamentaria , varios cargadores, la tomfa engomada para golpear sin triturar la osamenta y las esposas que muchos habían sentido sobre sus muñecas lastimándoles con indolencia en una manifestación misantrópica del poder y la fuerza.

Agotado el último intento por la entrega de los alimentos al detenido con el argumento del reglamento según la coronela donde está estipulado la incomunicación sin excepción de la causa por la que sean encerrados o sin causa como Rodiles y Julio, decidimos retirarnos ante la promesa de los uniformados con estrellas blancas en las solapas de liberarlo en la próxima mañana. Pardo no estuvo muy de acuerdo en la aceptación desconfiando del proceder y la palabra de los uniformados que en decenas de ocasiones, desvergonzada y burlonamente dejan de cumplirla sin el más mínimo pudor. La anciana que esperaba el taxi en algún momento inesperado pudo subir a uno de esos antiguos Land Robert modernizados ahora producto de la corrupción y desapareció ignorando el drama que se vivía a su alrededor del cual era testigo involuntario como el propio pueblo consumido en sus necesidades.

Las semanas sin bañarme hicieron que se me cubriera el cuerpo de una capa grasosa, oscura, que producía escozor en las axilas, los genitales y la cabeza. Una erupción de granitos pequeños me invadía todo el cuero cabelludo. Armando Valladares: Contra toda Esperanza. Estuvo 22 años por negarse a aceptar el comunismo de Fidel Castro.

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Una respuesta a Uniformes contra la legalidad XI

  1. Gonzalo dijo:

    ¡Estremecedor relato del día del entierro del llorado líder opositor Oswaldo Payá!
    Un pequeño dislate: la marca del vehículo al que se subió la anciana que esperaba el taxi es Land Rover, no Land Robert.

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