Una serpiente no empolla huevos de palomas.

Estoy esperando a una amiga frente al seminario San Carlos. Me bajo del auto con una vorágine de ideas, más ardientes que este sol que me quema la piel y enciende las ruinas de esta ciudad. Un mendigo se acerca y me propone una caja de colores. – “No, gracias”, le digo con suavidad y lo veo seguir apoyándose en un viejo bastón hasta un banco del parquecito donde otros cuatro le esperan. Uno está dormitando como si la dureza del banco fuera un colchón de plumas. Me imagino que son alcohólicos o quizás hasta desequilibrados mentales, apartados y despreciados de la sociedad por el misterioso amor al prójimo que nunca acabo de entender. Para mí son los reyes de este tiempo. El espejo de la sociedad. Se tomaron el derecho de la libertad con la violencia de la marginación. “Perdón, puedo hacerles una pregunta”, les digo esperando una respuesta vulgar e indiferente. El que me ofreció los colores se muestra solicito y atento. “¿Saben algo de la nueva ley de emigración que el gobierno dio a conocer esta mañana al pueblo?” El más alejado se acerca curioso. El de los colores contesta: No. Los otros le secundan. “Ustedes saben que para viajar al extranjero se necesitaba un permiso especial o Carta Blanca, adjunto a una Carta de Invitación, pues bien: el Estado acaba de dar a conocer esta mañana que eso queda abolido. Comencé exponiendo, imaginando el desconocimiento en los mendigos, fuera de mis cálculos ellos continuaron dando casi una explicación de cómo el Estado había violado ese derecho durante todos estos años. Los escuché con atención, sus explicaciones fueron decentes y coherentes. “Nosotros ya no podremos viajar, eso queda para los que tienen dinero. A veces no tenemos para comer”. Según sus palabras uno había sido expulsado del curso de piloto por negarse a pelear en Angola; otro trabajó para el Estado hasta la edad de retiro y el que estaba dormitando en el banco había sido un gran deportista en la especialidad de remos. A los demás no les pregunté. “Por favor, ¿puedo hacerles una foto para mi blog, pero no posen, la quiero así como están. “Claro”. Fui hasta el auto atender a mi amiga y extraer la cámara, uno me recordó: “no olvides la foto”. Entre tanto un grupo de extranjeros invadía el lugar y uno de los marginados me dice: “si me quito la camisa por el calor me multan, a ellos no, me puedes decir por qué”. “Porque Cuba no es para los cubanos, ni de los cubanos, sino para los extranjeros y del poder. Pero está llegando el tiempo en que sea nuestra”. Los vi sonreír con simpatía. No podía darle menos que esa esperanza por no haber temido responder a las preguntas ni a la foto. Son esa generación que se han perdido en la espera y nadie, ni ninguna ley de emigración o de otra índole le indemnizarán los daños causados. Parecen pocos, pero somos muchos los mendigos, unos llevan la ropa raída y sucia. Otros, el alma, aunque vistan de traje.

Unos minutos después me detengo en el centro de la Habana Vieja y me dirigo a un moreno trabajador de la construcción. Le hago las mismas preguntas y explicaciones, temeroso escucha y luego me dice: “Nunca podré tener ni el pasaporte, sostengo una esposa y una niña, a duras penas me alcanza para comer. Eso es para otros no para mí”. ¿Le puedo hacer una foto? No, eso trae problemas. Pobre hombre, otro mendigo más, teme perder la condición de servidumbre. “Gracias”, le digo, y hago una foto de la calle colonial.

El anuncio de las nuevas leyes migratorias, con el mismo contenido de las viejas, provocan júbilo, hacen renacer esperanzas, crean expectativas a aquella parte de la población que por razones de desconocimiento, desinterés o falta de amor no les interesa Cuba como pueblo, patria y nación. Desorientados, con la ideología de circunstancias y la conciencia del oportunismo aceptan gozosos las limosnas del poder. Pero qué sucederá después de esto. Cuáles son las reales razones del gobierno.

  1. El fallo de las reformas a destiempo, la crisis interior provocada por la ineficiencia del sistema político, una infraestructura económico social desprovista de medios, métodos y formas eficientes para el desarrollo y la realización del ser social junto a dos generaciones arrastradas a la irresponsabilidad y la corrupción, infectadas por la decadencia de todo tipo de valores; donde la desvergüenza, la deshonra y el deshonor forman una cultura de existencia, desfavoreciendo el capital de inversión que nunca se recupera, ha dejado las arcas del Estado debilitadas. Suponiendo que cinco millones de cubanos obtengan un pasaporte el Estado obtendrá con el mínimo de inversión cerca de 500 millones de cuc
  2. La tensión social disminuirá producto de la esperanza. Millones de personas dejarán de pensar en la justicia social. La protesta se convertirá en sumisión, la inconformidad en resignación, los brotes intranquilos sobre la responsabilidad social quedarán aplastados voluntariamente por los intereses del poder. Todo a cambio del derecho a un pasaporte y una visa que los estados extranjeros entregarán a gusto como una fuente de mano de obra barata, pero que, para el cubano sometido a la explotación y el ostracismo con un salario medio inferior a un dólar diario le parecerá gloria paradisíaca. Las fuerzas productivas ciegas ante el deseo de salir de la miseria, entorpecerán el avance, de las otras fuerzas que se han decidido actuar fuera de cánones del poder. Nuevamente la sociedad se divide y se enfrenta a ella misma mientras que el Estado se fortalece
  3. La exclusión social a la oposición se recrudecerá. La necesidad del pasaporte condicionara el aislamiento del pueblo con los movimientos civilistas considerados contrarios a la política del sistema. Si el cubano se ha vendido al poder actuando contra otro cubano por un diploma del CDR, por un miserable puesto de trabajo, por un saludo adulón de un dirigente, y por decenas de acciones contrarias a la dignidad humana. ¿Qué no hará ahora por un pasaporte que lo saque del infierno en que existe, aun cuando no sea definitivo? ¿Cómo será su comportamiento y relación a sabiendas que siempre existirá una lista negra condicionada a la conducta política ideológica?En principio, todos los que cumplan con dos requisitos: la presentación del pasaporte corriente actualizado y la visa del país de destino, en los casos que la misma se requiera. Aunque la prensa oficial aclara que “se mantendrán algunas restricciones para proteger el ‘capital humano’ del país, así como para impedir la salida de personas por razones de interés público, asuntos de defensa y seguridad nacional.
  1. La, hasta ahora, realidad de la negación del derecho No13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que el Estado ha violado durante más de cinco décadas quedará cumplida aparentemente. Esto traerá como consecuencia un momentáneo engaño a la comunidad internacional y las Naciones Unidas. El derecho a viajar será restablecido condicionado a la servidumbre al Estado. Sin embargo la aceptación mundial podría ocultar la discriminación, el raro Apartheid profesional propio solo del régimen totalitario. Artículo 25 Decreto Ley 302 del Consejo de Estado impide obtener el pasaporte a personas : —Cuando razones de Defensa y Seguridad Nacional así lo aconsejen. —Cuando por otras razones de interés público, lo determinen las autoridades facultadas. Así también serán sometidos a la voluntad del Estado y no del derecho de la persona, cuadros profesionales graduados de nivel superior, técnicos, atletas y otras categorías que el gobierno decida de la cual está formada más de un tercio de la población. Así, el poder por el poder de la fuerza retiene la fuerza de trabajo más capacitada para el jugoso negocio a través de tratados bilaterales entre los distintos Estados donde éste personal no solo es explotado por el gobierno, sino por los países en cuestión. Aparentemente a este grupo de personas solo les queda el trágico camino de la emigración desorganizada e insegura a cualquier riesgo inclusive la vida en busca de la prosperidad económica. Si no se cambia el gobierno en unos años Cuba no solo será la población más avejentada, sino la menos preparada científicamente, a no ser que el Estado tenga la traidora intención de seguir invadiendo nuestras universidades con mercenarios extranjeros.
  1. Las leyes de emigración de los EU estarán obligadas a cambios, porque más del cincuenta por ciento de los cubanos que salgan al exterior tratarán de arribar a territorio norteamericano. Esto beneficiará una campaña de descrédito hacia el gobierno norteamericano, manteniendo así la guerra personal iniciada y conducida por Fidel Castro contra los Estados Unidos aun después de su desaparición en el ámbito político. No se repetirá un éxodo masivo a través del mar, sino a través de terceros países.

Altruismo, bondad, voluntad de establecer relaciones justas de emigración, deseo ferviente de cumplir con la Declaración Universal de Derechos Humanos, respeto a la dignidad, o, del otro lado, más humillación para el pueblo cubano. Tengo muchas dudas. Los derechos humanos no se condicionan sino a la esencia del propio derecho. Una serpiente nunca empollará huevos de palomas.

Cuando la pureza del corazón se enturbia con la limosna de la dignidad, no existe el acto redentor, cualquier acomodo es vil y el derecho alcanzado avergüenza.

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3 respuestas a Una serpiente no empolla huevos de palomas.

  1. Que pena Cuba. Un tirano y millones de títeres bailando a su música.

  2. mundi1 dijo:

    Abajo la dictadura !

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