Dos fanatismos del poder sin poder. Marinos y Médicos

Cursando el segundo año de estudios en la Academia Naval del Mariel llego a mis manos el plano de la futura Academia Naval de Baracoa en las afuera de la Habana. Era por el año 1975 o 76, no lo recuerdo bien. Este proyecto vino acompañado de la compra de dos costosos buques escuelas: el José Martí y el Viet Nam Heroico. Sostuve la cartulina entre las manos unos minutos y luego fui a las notas de mi diario y escribí. Acabo de tener en mis manos otro fanatismo más de Fidel Castro: “vamos a repartir marinos por todo el mundo”.

No había que ser tan inteligente para comprender que para la Marina que podía desarrollar Cuba bastaba con la Escuela Naval del Mariel, para la preparación de oficiales y otras unidades menores, preparatorias de marinos. Unos meses después me vi en las madrugadas construyendo la torre que sostendría el tanque del agua. Había elegido el turno de la noche para tener el día libre, pero nunca dejé de pensar y asegurar para mis adentros el fracaso como escuela Naval. Sintiendo el dolor y la impotencia me resignaba al futuro. Ya es futuro. El proyecto como escuela naval fracasó, como tantos otros iniciados por Fidel Castro. La Academia, a un alto costo fue transformada en la Escuela Latinoamericana de Medicina. Hoy en la pantalla del televisor aparecen médicos graduados de distintos países declamando la bondad y el altruismo del monarca. Pero el alto precio pagado por el pueblo de Cuba no se menciona.

Doce mil médicos graduados y en los próximos años se duplicará la cifra. Las estadísticas del costo son incógnitas, no entran en la vil tarea de la manipulación de las dolencias con fines políticos y de poder. No está mal que se gradúen médicos para aliviar los males que atacan a nuestros cuerpos, lo que está mal es que por esos millares de doctores extranjeros otros millares de doctores cubanos ejerzan la medicina en las más precarias condiciones dentro de hospitales nutridos del abandono y de inconsciencia, otros millares de doctores cubanos se vean en la necesidad de aceptar como solución a sus problemas económicos el internacionalismo en las condiciones de servidumbre, albergando en ello la esperanza de obtener un hogar o un objeto tan insignificante como una computadora. Pregúntese cada graduado a qué obligan al pueblo de Cuba para sostener la Escuela Latinoamericana de medicina. Entonces sus sonrisas frente a las cámaras no se verán tan placenteras. El fin no justifica los medios.

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2 respuestas a Dos fanatismos del poder sin poder. Marinos y Médicos

  1. Angel Martinez dijo:

    Los Castros gobiernan porque los cubanos obedecemos.

    • agustinv dijo:

      No solo porque unos obedecen sino tambien porque otros hullen. Pero es Cuba Nuestro pueblo y eso no justifica que los que tienen valor para ejercer la palabran se consuman en el silencio. gracias

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