Doble traición con impunidad.

En las Cuban News del 1 de noviembre de 2012 , escrito por Juan Carlos Chávez y Juan Tamayo, he leído el caso de Crescencio Marino Rivero, coronel retirado del Ministerio del Interior y su esposa teniente coronel también de dicha organización represiva. Este matrimonio según la información habita cómodamente en territorio de la Florida. Han decidido después de disfrutar las mieles del poder y las prebendas del castrismo  retirarse al descanso de la vejez a la ciudad que prácticamente forjaron  los cubanos  expulsados  sin misericordia de Cuba por el mismo régimen que ellos cuidaron y defendieron incondicionalmente. No creo que sea tan necesario recordar Camarioca,  las hileras de cubanos desposeídos de todos sus bienes subiendo al avión con una pequeña maletica con lo imprescindible  para  no viajar desnudos, las brigadas de hombres honrados obligados a trabajar en la agricultura como castigo al deseo de emigrar. Era yo un adolecente cuando los vi por primera vez en el campo, le llamaban los Johnson. Más  tarde los éxodos suicidas: cubanos que bajo injurias,  humillaciones y  agresiones de todo tipo, donde les lanzaban desde un huevo hasta un cartucho con excrementos gracias a Dios salieron y llegaron a Miami para seguirla prosperando.

No me asombra, pero es lamentable que en esa ciudad habiten hoy otros cubanos que no se la merezcan. Claro está: el derecho, la libertad y la democracia de la Constitución Norteamericana lo permiten. ¿Pero quién responde por los presidios injustos, por los asesinatos, por las exclusiones, por los tratos crueles y degradantes y demás atrocidades llevadas a cabo por la política de gobierno? ¿Solo Fidel, Raúl y su séquito?

Desde hace muchos años escapan de Cuba delincuentes gubernamentales. Unos quedan cargados de dólares que pertenecen al pueblo, pero que erróneamente  se cree que tienen perdón porque le roban al ladrón Estado. Otros quedan haciendo fortuna con las publicidades de los secretos de Estado. Desde deportistas que se cubren con una conducta aberrante y traicionera al pueblo, capaces de hacer el más horrendo de los actos de repudio para poder salir al exterior y exiliarse, pasando por artistas, periodistas oficialistas, escritores, oficiales de la marina, todos involucrados directamente en el ostracismo al pueblo. Cuando quedan en el exterior tienen la oportunidad de vivir como estos dos traidores, disfrutando desvergonzadamente del fruto de lo que crearon los sufridos,  aquellos a los que ellos contribuyeron a proporcionarle  amargura. Es indigno y muy bochornoso que aun hoy esto ocurra y el brazo de la justicia sea tan corto que no los alcance.

No estoy en contra del arrepentimiento y el perdón, ni  imbuido de venganza o sentimientos de  rencor.  Por ninguna razón: el arrepentimiento y el perdón, la venganza o el rencor están por encima de la justicia, menos cuando los humildes han sido víctimas de su ausencia y claman por ella.

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4 respuestas a Doble traición con impunidad.

  1. sufro dijo:

    es inadmisible este caso, los dos compañeros deben ser devueltos a la Habana `para que continuen disfrutando de los logros del socialismo que ellos ayudaron a construir,, fueron abducidos por la propaganda imperialista,y después secuestrados por la mafia de Miami, por lo que pedimos sean devueltos a la patria,donde serán recibidos cómo heroes que son, porque nunca se doblegaron al imperio ni a sus pretenciones,,exigimos su rápida liberación!!!!
    pioneros por el comunismo seremos cómo el Che (de asesinos)

  2. Creo en el arrepentimiento y el perdón pero siempre hay que reparar el daño causado como dice la Biblia y, en este caso, frente a la justicia humana.
    Este señor Marino no muestra arrepentimiento alguno y ha llegado a defender a la tiranía castrista en sus declaraciones en Miami.
    El no castigarlo judicialmente como se merece por haber sido un criminal represor, sería un baldón para los E U.

  3. Matapiøjøs dijo:

    Para aspirar al perdón divino, primero hay que responder ante la justicia de los hombres .

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