Le vuelvo a orar a Dios por el camino y me decido abrazar los tiernos sueños de niños que aun duermen al margen de lo sublime y lo angelical. Hoy es el día de Aureliano Buen Día o del perro atado al árbol, del coronel sin escribirle a nadie o del capitán Ferracus sumergido en el Mare Nostrun ahogándose en el grito de Anfitrite mientras alzaba su mano para parpar con el pecho la gran Andrómeda que ardía en lo alto.
Hace mucho tiempo que paso todo y las canas que me juzgan el rostro y el cráneo clavan los colmillos de la melancolía sobre un silencio que ya grita una palabra asombrosamente desconocida y terrorífica ¨libertad, libertad¨.
El frío atraviesa las ropas. Agrupados todos en el auto negro que atraviesa la noche haciéndose visible solo por los faros que hace correr a los fantasmas infestados de incógnitas. En el asiento delantero justo a mi lado Wili sin Censura, que se apareció a las 04 de la madrugada descubre sorprendido que somos bandidos, cuatreros inescrupulosos que robamos libertad.
En el asiento trasero las pequeñas jimaguas atrapan con sus vivaces ojos una retorica innegociable. A un lado su madre, mi hermana, al otro su hermano mas pequeño hacen filigranas en las campanas que no se cansan de repiquetear sin ser oídas. Tin tan, tin tan. No escucho el ladrido de los perros.
Arabel conoce los recovecos de la ciudad y nos hace aparecer en el aeropuerto sin atravesar las zonas de peligro. Somos una balsa que huye hacia dentro. No aceptamos nunca el riesgo del suicidio entre olas y tiburones aun cuando escuchábamos los gritos del populismo enardecido paredón, paredón y las togas negras cantando sentencias y ajustando grilletes.
Aun los primeros rasgos del día no desnudan la próxima aurora, del norte una brisa fría arrastra un espejismo con rostros de desaparecidos. Arriba las nubes esconden las estrellas tras un manto negro, incomprensiblemente negro.
El piso bajo del aeropuerto está en penumbras, las jimaguas penetran preguntándose donde está escondido el hombre que les ha abierto la puerta, subimos al otro piso y esperamos un solo día, una sola mañana, un solo crepúsculo, una sola hora, un solo minuto en que Cuba resucita de los muertos y vuelve al mundo de los vivos después de 53 años en el sepulcro personal de un dictador.
No han pasado mas de 20 minutos de la espera y aparece la Diva de la libertad, arrastra una pequeña maletica con el gran blasón plasmado al frente. Generación Y. Es todo lo que lleva de equipaje, de Cuba hay que llevar poco y traer mucho.
Después que la Presidencia de la República le había negado el permiso de salida temporal del país en 21 ocasiones, Yoani Sánchez al fin puede salir de su Cuba con la garantía del regreso.
Antes de su partida me contesta estas dos preguntas. Las demás y sus respuestas que ni hice, ni ella contesto están dentro de las fotos y las tomas, que yo y muchos publicaremos pero que la cobarde dictadura no se atreverá a colocar en la prensa para que el pueblo juzgue quienes son los traidores a la justicia, el derecho y la libertad.
Una foto vale por mil palabras, estas fotos valen por más de 8 millones de personas que el terror les ato la lengua.
Reportero.
¿A qué crees que se deba que el Estado haya cedido uno de los artículos de los derechos humanos que había prohibido durante 53 años?
Yoani:
Bueno, en primer lugar la reforma migratoria no puede verse como que el gobierno ha cedido totalmente el artículo de la declaración de los derechos humanos que da la movilidad de movimiento para los nacionales de un país, simplemente se ha flexibilizado lo que era un gran absurdo migratorio, pero todavía hoy para los cubanos, la gente que ha nacido en esta tierra no es un derecho a la entrada y salida por la frontera nacional, todavía sigue siendo un permiso que se otorga, una dádiva que se da, la diferencia es que los tramites son menos engorrosos, los costos son menos elevados, pero sigue comportándose la isla como un país cuya frontera están muy bien filtradas para la propia entrada y salida de la gente que nació aquí entonces yo pienso que el salir, -yo mi viaje lo veo un poco así- como probar los limites de esa reforma, denunciar lo que falta por conseguir en el plano de la migración y sobre todo convidar y contagiar a mis compatriotas con la posibilidad de acceder a los escenarios internacionales, a los micrófonos internacionales, al publico internacional, a otras ciudadanías de otros lugares que pueden servir mucho para hacer escuchar el discurso de la sociedad civil cubana.
Reportero:
Sabemos que tienes la intención de regresar pero ¿que sucedería si tratan de impedírtelo?
Yoani:
No pienso, no creo que puedan impedirme el regresar
En primer lugar porque no voy a excederme del tiempo que la ley establece para un viaje temporal y por el otro, porque ellos saben desde hace muchos años de mi intención de radicarme permanentemente en esta isla, tener mis nietos aquí, tener mis proyectos profesionales aquí, entonces, si lo impidieran, bueno lo único que cambiaría la manera en que yo entraría a la isla, una manera seria legalmente a través del el aeropuerto la otra me convertiría en una balsera en sentido contrario. Eso no lo veo ni siquiera como una posibilidad porque sencillamente yo no lo reconozco, ni como una probabilidad de mi viaje el no retorno.