Mejor es la hoguera que el socialismo. La hoguera me lleva al cielo el socialismo al infierno.

En el 1959 los barbudos comandados por Fidel Castro bajaron de la Sierra y tomaron el poder. El 50% del pueblo aplaudió en las calles, el 25% callaron asustados y el otro 25% se reveló o huyo hacia los EU. El demagógico manifiesto del Moncada había penetrado y prendido en las conciencias de los menos afortunados que siempre son los más que ambicionan ser ricos. Entre el analfabetismo y la incultura esa mayoría tardaría muchos años en comprender que el deseo de ascender en la escala social siempre quedaría en la esperanza, o por lo menos, esa es la planificación del socialismo. Quitar al rico y dar al pobre. Contrario a la de la equidad de entregar los medios de producción al pobre para producir hasta lograr la riqueza. Entonces comenzó el desorden. Se abría desde y por el poder la amplia senda del parasitismo.

Paradójicamente los que escaparon de la isla hacia los EU le nombraron gusanos pero en realidad los gusanos se habían quedaban enmascarados entre los más revolucionarios. Cuba comenzó a dejar de producir. El respetuoso cubano, el integro cubano, el decente cubano, el cortés cubano, el educado cubano, el atento cubano, el considerado cubano, ese cubano de tan altos valores prendidos aun en los más pobres y desposeído, en los mas incultos y analfabetos comenzó a extinguirse. Ese cubano que no era capaz de robar un pan aun con el estomago vacío, sino que preguntaba como ganárselo primero y cuando no tenia alternativas pedía, ese cubano tan cubano, apenas unos años después de la Revolución comenzaba a manifestar todo lo contrario a esos hermosos valores y lo peor contra otro cubano mientras que se humillaba ante el extranjero. Pronto con la falacia del Socialismo nos hicimos un satélite de la URRS que no desaprovechando la oportunidad de utilizarnos como base militar a solo 90 millas de los EU pretendió hacerse cargo de nuestra economía, sustentando los fanatismos imperiales del máximo líder. Pareció que el país se integraba al imperio de la Europa comunista, mas no fue así, solo servíamos a la Europa comunista mientras con sus sobras nos abastecían. Otra idiosincrasia muy diferente a la latina se imponía por la fuerza del poder. El barbarismo de imponer una cultura extranjera sobre la nativa hace heridas en el alma de los pueblos cuyas cicatrices perduran como lepra. Se convierten en absorciones más que en invasiones.

Pero lo más terrible de esta nación no fue el intento de absorción de nuestra cultura sino el de habernos proporcionado los medios para desarrollar la inutilidad. Pronto la tierra disminuyó su productividad, su rentabilidad, la ineficiencia se apoderó de todos en general. Entre medidas restrictivas estatales obstruyendo el progreso y medios gubernamentales, nutridos del más enfermizo del burocratismo natural del socialismo como sistema social, Cuba se fue haciendo parásita y dependiente. Se crecía verbalmente ante el poder de los EU, a la vez que se victimizaba para mendigar al resto del mundo. La ineptitud para crear y la incapacidad para gobernar permanecían constantemente escondidas tras el embargo norteamericano.

El capital de inversión apenas se recuperaba, los costos de producción se incrementaban ocultos tras el subsidio. El producto interno bruto solo aumentaba en el fraude de los cálculos producto del fanatismo político asegurando la eficiencia de socialismo. El trabajo real fue dejando de ser el medio por el cual el hombre progresa como ser social para convertirse en la formalidad hipócrita y traidora al decoro y la modestia. Así el mas denigrante de los hombres pudo obtener una vivienda antes que el más abnegado trabajador, así el más inmoral de los hombres pudo obtener mejores condiciones de vida que un profesional que se había quemado las pestañas estudiando, así el más perverso de los hombres llegó a tener más poder y representación en la sociedad que el más honrado y consagrado obrero. La conciencia social real casi desapareció y la corrupción pasó a formar parte de una cultura de vida enraizada desde la cuna. En más del 50 % de los casos para ser consecuente el culero de la primera cagada o la cuna donde se acuesta el bebe a los pocos días de nacer está contaminada con la corrupción. La famosa ley socialista de que el salario obtenido mediante el trabajo útil a la sociedad debe satisfacer las necesidades es solo una trampa para mantener una burguesía comunista y parásita disfrutando de los bienes que a duras penas y con sacrificio produce la parte menos favorecida del pueblo. Esto es socialismo.

Así fueron educando una generación en el lenguaje de la ofensa, el sentimiento del odio, la pasión de la violencia, el deseo de la venganza y la humillación de la servidumbre para atrofiarnos el real sentido de la libertad al punto de que ya casi no sabríamos comportarnos en su presencia, un gran conflicto que legamos a las generaciones que habitan la isla.

En una nación todos no pueden pertenecer a la clase superior en la escala social y siempre habrán aislados espacios vacios de solvencia económicas pero la justicia social radica más en el desarrollo del talento, la capacidad, el esmero, la genialidad, la inteligencia y el sacrificio en el trabajo para permitir a todos un paulatino ascenso, que en la equidad propuesta por los demagógicos discursos con raíces marxistas.

Las primeras consecuencias: el acomodamiento y el oportunismo brindado por las posiciones políticas. Lo que formó el parásito político, después apareció el parásito social independiente sostenido de los desperdicios del político, más tarde apareció el parásito social colectivo en puestos de trabajos innecesarios, o necesarios pero sin eficiencia, y un poco después se generalizó el parasitismo de la corrupción que prevalece incontrolable. Hoy más del un 30% de los cubanos viven del parasitismo incluyendo los que conducen la política del país que son los menos que prestan utilidades. Lo más grave de un Estado parásito no es el estatismo y el retraso en el progreso sino que viven parasitando a otros pueblos. En años anteriores Cuba fue parásita directa de la URSS, y en menor escala de otros Estados. Hoy es parásito del pueblo venezolano. Nutrirse de otros con el menor esfuerzo es una forma fácil de vivir para los hombres que no tienen moral. ¿Me pregunto si nosotros los cubanos la tenemos y hasta cuando seguiremos siendo parásitos, culpando a los EU?

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9 respuestas a Mejor es la hoguera que el socialismo. La hoguera me lleva al cielo el socialismo al infierno.

  1. job38elvive dijo:

    Todo lo que puedo decir es CONOOOOOO !!!! BARBARO, ESTE ES EL QUE MAS ME A GUSTADO, QUE ACERTADO !!!!

    • agustinv dijo:

      La verdad hermano no dicha sino sentida, en mis palabras hay mas dolor que ira mas llanto que rebelion, mas perdon que venganza, mas compacion que pasion. por los que no entiendan. Un abrazo

  2. José Carlos Carmona Toledano dijo:

    ¿La hoguera me lleva al cielo?.
    Imagino que los quemados en la hoguera por el Santo Oficio de la Inquisición no compartirían su opinión.
    ¿Qué hay que “meterse” para decir esas barbaridades?.

  3. Segismundo dijo:

    “El derecho del hombre a trabajar como él quiere, gastar o ahorrar lo que genere con su esfuerzo, disponer de sus propiedades, tener al Estado como sirviente, no como amo. Esta es la esencia de una nación libre”. (Margaret Thatcher)

  4. Laure dijo:

    Hola, tuve la fortuna de poder visitar vuestro país y también de hablar y conocer mejor su realidad diaria, y la verdad que he visto lo que has escrito tal cual lo describes. He notado también, si me permite decirlo, que a los jóvenes en general de Cuba (sobre todo de las ciudades, no del campo) se les ha despertado una suerte de “inconformidad” con el régimen. creo que la población cubana está viviendo un punto de inflexión, y espero que cuando la ruta termine de transitarse, se dé vuelta para el beneficio del pueblo y no de los “gobernantes” eternos y cardos que tiene a su pueblo encerrado en una idea que a estos tiempos modernos, no son eficientes.
    pd: en mi país ( y en algunos mas también) el “gobernante” eterno, es un: dictador… no era que con el derrocamiento de Batista se acababa esto en Cuba?? Perdón si me equivoco, sólo es mi punto de vista.
    Saludos.

  5. toni montana dijo:

    Excelente escrito, que pena no se publique en la prensa Venezolana. Te felicito agustin

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