Huelgas de hambre. Testimonios.

Ya cuando el hombre pierde toda esperanza en la justicia, cuando acepta la desgracia de ser convertido por el poder en una escoria inservible. Cuando se agota en él la creencia que fuera de las celdas tapiadas existe un mundo humano atisbando su dolor   mientras él impotente detrás de los barrotes clama por la compasión. Cuando la hermosa luz de la libertad esta absorbida por la tiniebla de una dictadura en una oscura celda. Ese hombre agotado de su desgracia acude al sacrificio del suicidio lento y torturador de la huelga de hambre como única alternativa de demostrar su inocencia.

Cuba tiene mucho de estos hombres después del año 1959 en que Fidel por la fuerza de las armas tomo el poder y le dio esta sola alternativa para ser libres con dignidad. Unos están vivos atormentados por secuelas imborrables. Otros fatalmente murieron sin ser atendido su derecho. Atroz asesinato dirigido por el poder, aun  más cruel que un crimen de lesa humanidad. Es poca la diferencia entre un prisionero de campo de concentración nazi, y uno de estos hombres. Todos ellos eran inocentes. Así como todos los que hacen silencio son culpables.

Roberto de Jesús Guerra.

Calixto fue detenido el 16 de septiembre mientras investigaba sobre un cargamento de equipos médicos y  medicamentos enviados a Cuba por la Organización Mundial de la Salud para combatir el Cólera.  Presuntamente estaban  afectados por el mal manejo y el abandono de las autoridades. Ese día fue llevado a la unidad de policías de Santiago de las Vegas, fue golpeado por los uniformados y encerrado en un calabozo.

Ha realizado dos huelgas de hambre. Esta última desde febrero hasta el 28 de marzo. Según me cuenta  Calixto ese día  se presentan a la cárcel del Combinado agentes de la seguridad del Estado solicitándole que abandonara la huelga que en los próximos días lo iban a liberar. Él le dijo que cuando seria. Viernes o sábado. Le contestan

El miércoles lo trasladarían a Valle Grande que fue donde comenzó su prisión y donde debían de excarcelarlo. Lo trasladaron una semana después. El miércoles y no el viernes como habían prometido. Ese viernes hicimos un acuerdo entre él yo y otros activistas se sumaron para declararnos todos en huelga de hambre si el lunes el gobierno no cumplía su palabra de liberarlo. No cumplieron. El retomó la huelga y el 6 de abril Daniel Millén Jiménez, Fernando Vázquez Guerra y  Misael Canet, en Camagüey inician la huelga, ayer dia 8 la inicio yo, Denis Noa Martínez, Gerardo Yunel Avilas Perdomo y hoy 9 David Águila Montero.

Tu ya estuviste en una huelga de hambre? Puedes describirlo?

He estado en 8. Primero es la celda de aislamiento donde te trasladan para hacerte desistir de la huelga. La celda es pequeña, un metro ochenta de ancho por dos de largo, no tienen agua ni baño, paredes pintadas de blanco, están tapiadas y oscuras. Te depositan y se olvidan que existes. En cinco días en la prisión de Nieves Morejón solo una vez vino el guardia a decirme que si quería agua. Traía el agua en el cubo de limpieza.

Cuando me trasladaron a esa celda de castigo llevaba 12 días de inanición. Ya mi organismo estaba debilitado, tenia temblores, resequedad en la boca, los labios cuarteados, la lengua hinchada, casi no podía tragar, tomar agua me  producía  ganas de vomitar, molestias en el estomago, temblores, deliraba un poco. La mente es lo más que hay que tener claro. Sabes que atentas contra la vida y en cuestiones de segundos se pierde. Cuando ven que  resistes te golpean y desnudan. El último día de estar en la celda de castigo, mientras dormía en el piso, abrieron la reja y me lanzaron un cubo de agua. No pude saber quiénes eran. Por la escasa luz y porque  ya veía todo borroso en torno mío.

¿Te han quedado secuelas?

Me provocaron 6 enfermedades estomacales y un enfisema pulmonar producto de los 6 meses en 100 y Aldabó.

Atraviesas un pasillo que tiene a ambos lados celdas pequeñas y tapiadas, parecen neveras en un frigorífico. El baño es una tasa turca emanando el olor fétido a excremento podrido, eso respiras.

El agua la ponen unos 15 minutos dos veces por día para las cuatro personas. A veces no alcanza para bañarse. Es también la que utilizas para beber.  En mi caso los demás eran fumadores de tabaco, todo el tiempo estuve re fumando. Parece que fue propósito del gobierno para castigarme. Les pedía que no fumaran pero tenían sus vicios.

Todas las celdas son iguales, para mí no hay prisiones diferentes en Cuba. Las que han preparado como presidios modelos para reeducar son solo una fachada que oculta la realidad. Yo lo he vivido.

Hay campamentos de trabajo forzados donde el preso va después de haber cumplido más de la mitad de la condena, pero no se les paga el trabajo. Conozco que cortan arboles para hacer carbón que se exporta al Brasil a 400 dólares la tonelada, pero el beneficio al  preso son tres días de permiso.

Las condiciones para el trabajo son mínimas. Las torturas y las golpizas existen en todo momento. Está la crucifixión que consiste en  esposarte en la celda de pies y manos. También está la Shakira. Te esposan con las manos atrás y te  estiran pegado a la reja. Lo sufrí en carne propia. Mi cuerpo tiene cicatrices. El enfisema se produjo mientras estuve en las celdas de 100 y Aldabó.

El  calabozo tiene una temperatura de hasta 38 grados, cuando podía echaba agua en el piso y me acostaba para soportar el calor. De pronto me llevaban al interrogatorio donde la habitación tiene una baja temperatura, se siente mucho frio. No tenía pantalones solo un short y un pulóver fino. En este frio lugar me tenían dos y tres horas.

La huelga de hambre es algo muy peligroso.

Mi nombre es Denis Noa Martínez. Inicio esta huelga en solidaridad con Calixto, se en la posición que está. Fui también objeto de injusto encarcelamiento. Me vi forzado hacer huelgas de hambre como único recurso para exigir mis derechos. En el 2010 después de un año encarcelado inicie la primera, el 3 de Marzo. Ignoraba las consecuencias. Fueron 154 días infernales. Termino el 20 de Agosto del 2010. Me trastorno física y síquicamente. Dos veces me llevaron a terapia intensiva, el primer  estado de coma duro 16 horas, mes de Julio, sala de la seguridad del estado del hospital Finlay o Militar. Me picaban las venas para ponerme los sueros.

El segundo fue en Agosto del mismo año. Es duro. La salud nunca vuelve a ser la misma.

¿Cómo te vas sintiendo?

Dentro del organismo se va reduciendo el estomago, luego pierdes el apetito, te vas acostumbrando a retroalimentarte, llega el momento que no sientes hambre ni sed. A partir de los 15 días aun sientes que existe pero no eres tú. Me quedaron secuelas,  aun después de un año y medio en libertad y haciendo  fisioterapia en el mismo hospital. Los primeros 8 meses los estuve en una silla de ruedas, no podía caminar ni tenía equilibrio. Aun se me engarrotan las manos, los pies se me duermen, no coordino bien las preguntas y las respuestas que me hacen o que hago, tengo pérdida de visión, tenia 20-20 y ahora quede con el 75%.  Me quedo gastritis crónica, una ulcera sangrante y reflujo gástrico. Llevo para sobrevivir una dieta estricta. Me salen como escamas en la piel y los labios se me resecan. Se me desarrolló diabetes. Tengo problemas pulmonares y en ocasiones me falta el aire. Me despierto asustado en las madrugadas sin motivo alguno y las piernas me tiemblan.

Fui testigo del asesinato de Julio Santos Hernández el mismo día que comencé la huelga de hambre en la cárcel de Kilo 5

A las dos de la tarde del 2 de marzo del 2010 colocan a Julio Santos Hernández en la celda donde yo estaba, mas tarde fue asesinado por 6 funcionarios de la prisión. Todos fueron procesados por las leyes de la presunta legalidad utilizándome de testigo, recibieron sanción pero ninguno fue a prisión. El caso lo tomo el asesor del general Rabeiro: el coronel Lázaro Martínez.

Después de casi haber muerto me procesaron. Se demostró en el juicio que yo era inocente. Las pruebas habían sido falsificadas por agentes de la seguridad y otros empleados a cargos de la justicia y el orden asignados por el gobierno. Ninguno fue juzgado.

Geraldo Yunel Avila

No tengo experiencia en las huelgas de hambre solo he estado cuatro días cuando me encerraron por la visita del papa. Padezco de hipoglucemia, enseguida las manos se engarrotan, sudo mucho y se me confunden las imágenes. Me da mucha resequedad y dolores musculares y me falta el aire. Esto es hasta que ellos quieran. Cuando liberen a Calixto yo me retiro. Voy a estar aquí aunque me tengan que poner suero o me saquen en camilla.

Calixto Ramón Martínez Arias.

¿Porque te detuvieron?

Estaba averiguando en el aeropuerto por los equipos médicos y los medicamentos que se habían echado a perder, lo cual era cierto según los testimonios de los trabajadores que contacté, pero había más. Una pacotilla  enviada por los médicos internacionalista también había sufrido la negligencia. Al salir de ahí me interceptó un carro  patrullero y a las dos horas me condujeron a la unidad de policías de Santiago de las Vegas. Me acusan de ilegal porque tenía la dirección de Camagüey.

Ilegales son Fidel Y Raúl Castro que son de Oriente; le digo. Los policías me esposan, me llevan a un pasillo oscuro y me golpean fuertemente. Al día siguiente la doctora me ve y dice que yo no podía estar detenido. No habían levantado acta de detención. Ella no me tenía como detenido y requería atención médica. Me conducen a medicina legal. El médico no se responsabiliza  porque había posibilidad de que tuviese una fractura en el cráneo. Debía ser atendido por un oftalmólogo y un especialista maxilofacial.

¿Quienes te golpearon, policías?

Si, policías uniformados. A las 18 horas del día siguiente me llevan al hospital Nacional. Me retornan con un certificado médico y una orden de ingreso por 12 días que fui a cumplirlas en el Vivac. Otro centro penitenciario. Al tercer día de estar allí una instructora  me fue a  acusar formalmente de desacato a los líderes de la revolución. Alegué, que a los que había que acusar era a los policías que me habían golpeado.

No es un problema mío sino de la Seguridad del Estado y yo tengo que cumplir, las leyes no admiten acusar a los policías hasta que no termina el proceso: contestó la instructora.

Me negué a comer hasta que  pudiera acusar a los policías. Después el jefe, un  coronel, me explico que eso era un absurdo y me llevo para realizar la acusación.

De ahí me llevaron para la prisión de Valle Grande por dos meses. Me trasladaron arbitrariamente hasta la prisión del Combinado del Este por denunciar los atropellos que se cometían contra la población penal. Inicio una huelga de hambre exigiendo que no debiera estar ahí, se me culpaba de un delito menor, y  según el reglamento penitenciario pertenecía a Valle Grande. Me negué a usar ropa de preso. Comenzada la huelga  me pusieron en una celda de castigo donde se pierde todos los llamados derechos penitenciarios. Un espacio de dos metros de ancho y parecido de largo. Sin luz.  Un   escusado turco y agua dos veces al día por unos minutos. Quitan el colchón por la mañana y  lo entregan siempre después de las 22 horas. En alguna ocasión tan tarde que ya dormía agotado en el piso. Me mantuvieron vestido pero sin nada para taparme. Los días invernales me castigaron muy fuerte. En más de una ocasión el segundo jefe del edificio retiró el pomo de  agua que tenía para beber. La huelga era de hambre pero me dejaba sin agua. Eso se arregló después.

Terminé la primera huelga cuando me prometieron trasladarme a Valle Grande donde me correspondía estar por los reglamentos de cárceles y prisiones. No cumplieron. Comienzo la segunda huelga de hambre al enterarme que mi abogado no tenía acceso al expediente. Esta vez exigiendo un estatus legal o  inmediata excarcelación. Fue a visitarme un fiscal del CLEAR no sé lo que es. Se dedican a los desajustes de los procesos penales. Me informa que aunque se me hubiese sancionado debía estar en libertad según la ley. A los 33  días de huelga me prometen liberación. Primero requería ser trasladado a Valle Grande y necesitaban  un plazo hasta el viernes. Incumplieron. Me trasladaron casi una semana después y no me liberaron el día prometido. El lunes 8 reinicie la huelga. Entonces el martes fui liberado.

¿Cómo te vas sintiendo cuando dejas de ingerir alimentos?

Los primeros días son complejos, mucho ardor en el estomago, después el organismo pareció estabilizarse hasta los 15 0 16 días. En algún momento se me comenzaron aflojar los dientes, este que me falta es la mayor secuela. Solo tuve que tomarlo con los dedos y se soltó de la encía. Pero ahora estoy bien.

Calixto y Roberto fueron declarados presos de conciencia por Amnistía Internacional. Ninguno fue juzgado. Se comprobó que el único delito que habían cometido radicaba en ejercer sus derechos plasmados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y una parte  en la propia Constitución de la República, que está siendo violada constantemente por las fuerzas policiales y los órganos de la Seguridad del Estado ordenados por las máximas autoridades del país.SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC SONY DSC

Esta entrada fue publicada en militar, pol)itica, social y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Huelgas de hambre. Testimonios.

  1. De un coraje inmenso, y como bien dice deben llegar a la huelga de hambre para demostrar su inocencia. Algo con que el hombre nace, a otros los lleva al borde de la muerte.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s