Lluvia, nostalgias y realidad. Soy bloguer he resucitado.

Día lunes 4 de noviembre 2013

El sonido de la lluvia y el viento me despiertan, finas gotas de agua penetran por la apertura en la pared y me caen sobre el rostro, me levanto y coloco un nylon presionado con el cabo de la guataca para que el aire no lo vuele. Miro el reloj creyendo que la madrugada esta cerca, pero solo son las 00 con 10 minutos. El cuerpo descansado me había dado la impresión de haber dormido muchas horas, es la segunda vez que me sucede, pero no me preocupa, al contrario me alientan porque pienso que puedo aprovechar mas el tiempo durmiendo menos.

Ayer comencé a escribir a las 04 y no me levante del sillón hasta las 14 horas, descanse una hora y continúe hasta las 20 sin ninguna señal de agotamiento, todo lo contrario estaba animado. Quizás una buena dosis de la adrenalina que no había logrado descargar el viernes en el aeropuerto permanecía disuelta en el cuerpo.

Después de haberme separado de Líli las noches se alargaron y el sueño se acorto, unas veces a las 03 y otras a las 04 la vigilia aparecía junto con su silueta y una secuencias de pensamientos batían dentro del cerebro como vientos huracanados. También el sexo con la joroba se despertaba y la molestia detrás de la tetilla izquierda volvía, y el pecho era invadido por una sensación de vacío tan opresora que el respirar se hacía dificultoso, entonces me arrodillaba y colocaba la frente sobre la camita y oraba a Dios tan dolido que el debió llorar escuchando el ahogado grito donde se me iba más que la vida la sensación de existencia. Colocaba la biblia hablada con el libro de Job en la computadora, ya que tomado el pensamiento por Líli no podía concentrarme en escribir análisis sociales, solo acudían a mi mente testimonios que me llenaban de angustias. Ahora también estoy sintiendo el efecto de la pasión pero el sufrimiento ha disminuido absorbido por las nuevas encomiendas del trabajo por librar a este pueblo mal agradecido y corrupto del tiránico régimen castrista.

Si no fuera porque por encima de mis sentimientos personales están los que siento por la libertad y la justicia en estos momentos tendría muy poco incentivo para vivir.

La lluvia cesa y salgo fuera con el jorobado entre las manos expulsando el orine que se esparce por el piso. Con los dedos palpo el pequeño nódulo que ha ocasionado la joroba y siento un miedo inusual de que se siga arqueando. Arriba el resplandor de la ciudad se refleja en las nubes que han ocultado las estrellas. Vuelvo a la cama y me quedo escuchando el ruido de la lluvia al golpear sobre las tejas de fibrocemento y el susurro del viento circulando por dentro y por fuera de la habitación. La nostalgia me invade al recordar noches similares en el tinajón cuadrado cuando aun mi madre no era un difunto y yo no era un bloguer.

Acabo por volver a la tortura de Líli y hago repetir la historia de Job, entre un versículo y otro la mujer amada desaparece turnándose con la inconsciencia hasta casi las cinco de la madrugada en que parto a buscar a Teo.

Los faros de los autos y las farolas de la avenida Boyeros se refractan en las gotas de agua adheridas al parabrisas dando la impresión de irregulares soles que se han empeñado en jugar con la noche a los destellos que escapan y regresan. El limpiaparabisas los recoge con cadencia y los arrastra al horizonte interrumpiendo el juego por algunos segundos. Luego vuelve. Siento el éxtasis placentero de manejar bajo la llovizna y además en la madrugada. A 200m del edificio donde está la Y espanta buitres el indio me llama por el movil: ¿Dónde estás? Me pregunta. Llegando: le contesto.

Solo tardo unos minutos esperando a Teo que baja acompañado del Indio.

Llévate al militar. Me dice con picardía.

-militar, ¿Cómo, y el traje verde olivo, no se lo pone. El muchacho hace un cumplido con los labios y partimos en busca de la avenida.

-sabes creo que la instituciones militares de cualquier Estado son la aberración más grande de la humanidad. Si pudiera hacer una constitución aboliría el ejército.

El joven asiente con un leve movimiento de cabeza.

Aun la oscuridad convierte en fantasmas las construcciones que se escapan en sentido contrario tocadas en algún punto con el retrovisor.

A las 06 con 27 minutos nos despedimos frente a la unidad, no me marcho hasta verlo llegar a la entrada y pasar frente al guardia de la garita, entonces doy la vuelta para recorrer el mismo camino pero en sentido inverso. Ya un gris amanecer se trago la noche junto con el cantío de los gallos. Una señora y un joven caminan junto a la vía, detengo el auto y los invito a subir. Sin nada que decir les pregunto el nombre del lugar donde está la Unidad Militar. Me dicen un nombre que denota “revolución” y no hago énfasis en aprendérmelo repugnado de tanta porquería “revolucionaria”. Es más, quisiera olvidar el nombre de los lugares, las cosas y las gentes que tengan que ver con la “revolución”, una gran parte de la memoria me quedaría en desuso pero limpia de mucha inmundicia. La señora se baja en el Guajay y el muchacho continua, tiene gestos de amanerado. –

-oye te asombras si te digo que vas transitando con uno de los opositores más radicales al sistema.

Lo observo por el retrovisor, tiene deseos de sonreír pero no lo logra, sin embargo no muestra asombro ni temor

¿Sabes lo que es un periodista independiente, un mercenario, un contrarrevolucionario, un anticastrista, exterminador del comunismo, eso soy yo, y vas en un auto contrarrevolucionario.

  • Ahora si termina de sonreír: si claro que lo se, yo trabajo en el ballet de la televisión cubana´

  • Entonces si debes saber de la oposición al gobierno?

  • -si lo se, pero respeto y no me meto en la política, mi mama es delegada y le ayudo en el CDR.

Junto a los gestos de afeminado parece que tiene arraigada la cultura “revolucionaria” y no deja de parecerme un candidato para un acto de repudio, sin embargo detrás parece ser una buena persona obligada por las circunstancias a replegarse a la hipócrita política del régimen para subsistir. Lo de afeminado no me molesta pero la mariconeria política si. Lo dejo a la entrada de Capdevila cuando me desvió para la casa de mi hermana con la intención de desayunar algo. Entonces me dice: ¿dónde me dijiste que publicaban, quiero ver?.

En el sitio vocescubanas , allí me veras.

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