Editoriales promiscuos.

Según recientes editoriales del prestigioso diario The New York Times el embargo y el capital empleado para ayudar a establecer un régimen democrático y de derecho en Cuba ha sido un fracaso.
¿Cuánto puede haber de razón en esto?.
Yo como cubano de adentro y de abajo pienso que nada. Primeramente porque comerciar aceptando las condiciones impuesta por una dictadura es ser partícipe de ella y contribuir a los abusos de poder que comete. Solo por dignidad sin que medie una razón de justicia un hombre, una nación o un estado no acepta tal vileza.
Quizás no dejen de tener razón en cuanto a que las cosas no se han hecho del todo bien. Una parte del capital empleado puede haber ido a engrosar fortunas de inescrupulosos individuos debido- pienso- a la falta de seriedad de algunas entidades Estadounidenses y de cubanos norteamericanos ausentes de amor por Cuba, y esto ha contribuido a que parezca todo un fracaso, pero de cualquier forma, donde haya ido a parar ese capital no ha   engrosado las fortuna de los Castros fortaleciendo el poder, como sucedería si los EEUU restablecieran las relaciones dejándose imponer las condiciones del gobierno castrista; puede que no haya tenido toda la efectividad requerida pero tampoco una complicidad abierta con el abuso de poder.
El Embargo de los EEUU hacia Cuba a pesar de que el poder se ha encargado de justificar internacionalmente el fracaso del sistema y las penurias a que ha conducido la nación mediante el, poco tiene que ver directamente con el pueblo y si con el debilitamiento del Estado, que bloqueando al pueblo pensó que lograría concentrar un sentimiento de odio del pueblo cubano hacia los EEUU y solo ha conseguido demostrar la perversidad y la estupides gubernamental.
¿Cuál es el verdadero propósito de los que proponen una relación abierta con el gobierno dictatorial? ¿Estarán motivados por un sentimiento de justicia, derecho y libertad para el pueblo de Cuba o solo les interesa por encima de toda razón digna de equidad repartirse los despojos de la nación, lograr alcanzar como buitres algo de la carroña dejada por la “revolución” que otros Estados como Brasil, China, España, Rusia y hasta la UE intentan tomarlos con muy poco o ningún condicionamiento hacia los derechos y libertades que por condición humana le corresponden a todos los hombres y que el gobierno cubano ha embargado durante más de cinco décadas.
La erradicación del Embargo sin condicionamientos como pretende el prestigioso diario daría vía libre a la tiranía dejando a la oposición desamparada. Justificaría toda la actuación de la dictadura: el paredón, los asesinatos, las expulsiones, los destierros, las discriminaciones y exclusiones sociales por pensar diferente, el presidio político, la represión a los reclamantes de sus derechos.
Presentaría la disidencia y toda la oposición como un equívoco, un fraude. El esfuerzo sacrificado de los que lo han arriesgado todo por la justicia, el derecho y la libertad para el pueblo de Cuba lo lanzarían a los basurales de la historia continuando sin representación en el gobierno.
Quedaría demostrado y justificado el ascenso de un régimen al poder por la fuerza de las armas, su empoderamiento mediante el robo, la desposesión y otras argucias de los bienes, los instrumentos y las fuerzas de producción y al final queda impune de toda justicia. Pero además la dignidad del gran país de Norteamérica se pondría en dudas.
Pienso que si, sería bueno un cambio de política pero no de la parte norteamericana sino de la cubana. Sería muy humano que Allan Gross volviera al seno de su familia, sería muy humano que se liberaran los presos políticos y no hubiera más represión y violación de DDHH dentro de la isla, que se dejara de discriminar por parte del poder a los pensadores diferente a la ideología impuesta por el sistema, que se le diera representación en el gobierno a las minorías, que los periodistas independientes no fueran detenidos por hacer su trabajo de informar la verdad.
Sería muy positivo que las relaciones entre Cuba y los EEUU se restablecieran y que los cubanos y los norteamericanos viajaran libremente entre los dos países como antes del ascenso al poder de Fidel Castro y la instauración de su “revolución”.
Sería correcto que se indemnizara con las grandes fortunas gubernamentales las propiedades incautadas y se indemnizara también al pueblo cubano. Seria bondadoso que los espías cubanos sean indultados y regresen a sus casas.
Todo esto sería excelente y extremadamente humano, pero ¿Qué se hará primero frente a un gobierno cuya primicia es mantener el control del poder por encima de cualquier razón de justicia como el de Cuba? Hay que ser muy cuidadoso y profundos en las valoraciones, no tan superficiales y vanidosos porque de ello depende que muchos ciudadanos como yo desde dentro de Cuba sigan trabajando por y para la libertad.

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